Etiqueta: Social Media

  • ¿Son las Crisis de Reputación On Line los padres?

    ¿Son las Crisis de Reputación On Line los padres?

    Son las Crisis de Reputación On Line un peligro real, o símplemente son una especie de nuevo Efecto 2000 creado por quienes venden ese tipo de servicio. (Quiero dejar claro que en este post me refiero única y exclusivamente a las Crisis que se originan en el entorno On Line.)

    Esta es una cuestión a la que llevo dándole muchas vueltas, y vueltas, desde hace tiempo, y, la verdad es que, contra más casos conozco, más escéptico me vuelvo sobre la importancia que este tipo de Crisis pueden llegar a tener.

    La razón de mi duda parte precisamente de las grandes, y sonadas, Crisis de Reputación On Line que han sucedido y que todos conocemos. Lo que quiero plantear con esto es, ¿han sido estas Crisis un modelo a repetir, y con ello se ha generado un patrón a utilizar por el usuario? ¿O simplemente han sido excepciones que confirman la regla? ¿Son las Crisis de Reputación On Line otro hijo bastardo del Social Media fruto de nuestra propia endogamia?

    Cuando hablo de regla en este caso, no me refiero al uso que los usuarios hacen de los diferentes canales y plataformas sociales desde un punto de vista tecnológico. Hablo del comportamiento que estos tiene dentro de un entorno social y cultural determinado. Al fin y al cabo, las Redes Sociales no son, sino un reflejo de la Sociedad Actual.

    Así que por una parte tenemos al usuario: que aparte de ser usuario, es un individuo perteneciente a un “sociedad de individuos”, que busca la realización a través de la autenticidad que le otorga su “individualidad”, y que espera un reconocimiento social por ella.

    En segundo lugar tenemos los medios sociales, los cuales le han impreso tal velocidad a la capacidad de asimilación de información por parte del usuario, que han creado una verdadera Economía de la Expectación, que devora ferozmente novedades y deshecha rápidamente lo ya fagocitado. Además, esta saturación de información, o infoxicación, hace que sea muy dificil la retención, análisis y posterior obtención de conclusiones sobre cualquier tema, dejando complacientemente en manos de la opinión general la postulación sobre cualquier asunto (efecto Crutchfield)

    Por último está la novedad. Cuando Rosa Parks decidió no cederle su sitio en el autobús público a un blanco e irse al fondo del autobús, automáticamente se comvirtió en un icono del Movimiento por los Derechos Civiles en EEUU. Conforme más y más negros se negaron a ceder su sitio a los blancos, cada vez tuvo menos repercusión mediática al irse normalizando esa situación.

    Con las Crisis de Reputación On Line ha pasado lo mismo. Ahora que el usuario conoce su poder en internet sobre las Marcas, no duda en utilizarlo, incluso de forma despota y arbitraria, si con ello puede obtener algún beneficio. Y cuando digo usuario, digo también minorías radicales, grupos de presión, etc. con intereses particulares. ¿Cómo saber si detrás de una Crisis de Reputación On Line hay una causa legítima, y no burdo intento de manipulación por parte de alguien?

    Con todo ello, las Crisis, quejas, los “os vais a enterar, por que tengo dosmil seguidores en Twitter” y demás escarnios públicos en redes sociales, se han ido convirtiendo en parte del paisaje 2.0, y ya no resultan rerlevantes para el usuario medio.

    Algunas marcas, para nuestra desgracia, ya se han dado cuenta de que lo que ahora nos cabrea, pasado mañana se nos ha pasado por que hay otra cosa distinta que capta nuestra atención. Es por ello que Telefónica no ha tenido miramientos a la hora de contratar a Rodrigo Rato como consejero, o el hecho de que Ryanair siga operando de la misma manera.

     

     

     

  • Lo llaman revolución y no lo es

    Lo llaman revolución y no lo es

    A veces siento la necesidad de parar en seco, mirar a mi alrededor, e intentar observar y comprender qué está pasando.

    Evidentemente si, hay una revolución en la comunicación, en la forma de transmitir y consumir contenidos e información, en la aparición de nuevos medios y canales. Pero, y nosotros, ¿Nos ha cambiado en algo esa revolución?

    La sociedad está sumergida en un cambio histórico donde ha perdido todos sus referentes y modelos, tanto sociales como culturales. El ser humano aprende todas sus habilidades sociales por imitación, pero ante esta perdida repentina de modelos y referentes, la gente busca desesperadamente alguien que les diga qué hacer. Alguien que les evite tomar decisiones, alguien que les evite tener que inventar, probar, experimentar, que les evite sentir el miedo que les da lo nuevo, lo distinto, lo diferente.

    Y eso es precisamente lo que está pasado en el mundo de la comunicación. Que nadie sabe qué hacer, y que todos buscamos quien nos diga qué hacer.

    Han aparecido nuevos medios, canales, herramientas… y con ellos una escalofriante realidad:  La tecnología ha superado a la sociedad.

    Vivimos convencidos de que haciendo lo que hace todo el mundo vamos a ser diferentes. Llevamos el paradigma de la individualidad tatuado en la frente, y no nos damos cuenta de que, simplemente, formamos parte de una sociedad de individuos, y que esa individualidad nos hace a todos iguales.

    Marcas que quieren ser personas, personas que quieren ser marcas, marcas que ya no saben quién son, ni qué venden a quién. Estamos agotando la novedad sin haber sido capaces de haber hecho nada novedoso con ella.

    La tecnología es novedosa, el uso que hacemos de ella no. Abandonemos nuestro área de confort y empecemos a ser creativos.

  • Heineken – The Invite

    Heineken – The Invite

    Después de dos semanas sin aparecer por aquí, que ya me vale, vuelvo a la carga con una divertida propuesta. La idea es del CW Max Arlestig, y del DA Maximilian Gebhardt,estudiantes de la Miami Ad School Europe para Heineken, y consiste en la creación de un abrebotellas conectado mediante WI-FI a Facebook. De esta manera, cada vez que se abre una botella, se crea un evento, en el cual se invita a los amigos a abrir otra cerveza.

    El enfoque de este proyecto está contemplado dentro de la idea que tiene Heineken de socializar a sus consumidores bajo el claim «Open Your World».

    Está claro que con esto, ningún partido de fútbol volverá a ser lo mismo.