Etiqueta: marketing

  • Mc Donald´s invade la playa

    Mc Donald´s invade la playa

    Cuando creíamos que en la playa, lo único que se podía hacer para comunicar algo de forma notoria, era utilizar una avioneta con una enorme pancarta detrás, nos encontramos con esto. Un espectacular ambient veraniego obra de la agencia canadiense Cossette para Mc Donald´s. La acción consistió en «plantar» sombrillas con forma de  las típicas «pajita y tapa» de los vasos para refresco.  Con ellas sembraron varias playas  del lago Ontario. Una acción que sin duda no pasa desapercibida, relacionando una actividad completamente lúdica con la marca.

    ¿Por qué será, que no hago más que acordarme de mis vacaciones…?

     

  • La Marca líquida

    La Marca líquida

    La sociedad posmoderna de la que formamos parte, ha adquirido una dinámica casi vertiginosa, dentro de la cual, resulta casi imposible a las marcas mantenerse dentro de ella. Una sociedad que, como define el sociólogo Zygmunt Bauman, ha pasado de ser una «sociedad moderna sólida», a una «sociedad posmoderna líquida» en la que la inmediatez, la poca implicación en proyectos a largo plazo, la rápida pérdida de valor, y la desechabilidad son algunas de sus características más importantes. Con el concepto de “líquida”, Bauman atribuye las características de fluidez, dinamismo, adaptabilidad, y rapidez de los fluidos, al comportamiento de la sociedad actual. Partiendo de esta premisa, considero interesante postular, y con ello abrir el debate, acerca de cómo ha de adaptarse la marca a este nuevo entorno líquido, ya que el concepto de marca sólida, rocosa e inamovible de antaño, resulta a día de hoy obsoleta. Por ello una marca a día de hoy tiene que cumplir las siguientes características.

    • La marca ha de ser generadora de experiencias. Ha de procurarle a su consumidor/ usuario experiencias relevantes, bien sea a través de contenidos en la web 2.0, o de acciones de marketing participativo. Ese carácter lúdico que la marca aporta con todo ello, es un factor diferencial para el consumidor/usuario. Por tanto, la marca no sólo ha de creer en el entretenimiento del consumidor/usuario, sino que ha de ser creadora de dicho entretenimiento.
    • La marca ha de ser social. La marca ha de estar implicada con la sociedad, con su entorno,  siendo responsable, sostenible, etc. En definitiva, la marca ha de interesarse por las mismas preocupaciones que tiene el consumidor/usuario.
    • La marca ha de ser dialogante. La marca ha de ser 2.0. Ha de conversar y dialogar con el usuario, pero sin que ello suponga perder el control sobre el mensaje ni de la propia marca. Dicha conversación tiene que ser integrada dentro del propio plan de marketing y de medios de la marca.
    • La marca ha de involucrar y ser participativa. La marca ha de facilitar al usuario/consumidor las herramientas necesarias para que pueda aportar valor, así como contenidos relevantes para esta, y para los demás consumidores/usuarios.
    • La marca ha de ser consistente. Es sin duda la característica más importante de todas. La marca ha de ser consistente y coherente en su mensaje ya que con la cantidad de medios y canales actualmente a su disposición, es muy fácil caer en la atomización del mensaje. Por ello es muy importante que el mensaje sea único, y que siempre vaya dirigido en una única dirección, evitando con ello su dispersión.
  • ¿Revolución 2.0? ¡No gracias!

    ¿Revolución 2.0? ¡No gracias!

    La Historia siempre nos ha enseñado, que las revoluciones como tales, nunca han surtido el efecto que de ellas se esperaba, suponiendo un punto de inflexión traumático para todas las sociedades que han sufrido alguna.

    De hecho, la tendencia natural en las sociedades para asumir cambios importantes, ha sido siempre el hacerlo de forma lenta y segura, introduciendo dichos cambios poco a poco en su día a día.

    Lo mismo pasa con la revolución que de la Web 2.0 se espera. No va a suponer, ni supondrá, un cambio radical en la forma de hacer las cosas de un día para otro, sino que dicho cambio se asimilará poco a poco.

    El Social Media, junto con un sinfín de tecnologías, ideas y evoluciones que de éstas se están produciendo, ha de ser absorbido y adaptado con todo lo que ya existe. De dicha adaptación, coexistencia y convergencia dependerá su éxito y  recorrido.

    No nos tenemos que olvidar que detrás de toda esa revolución de los Medios Sociales, se encuentran personas, a las que no les gusta lo excesivamente novedoso, o lo que suponga un cambio drástico en sus hábitos o modos de vida.

    No se puede hablar de Social Media, si no se integra de una forma natural dentro del conjunto social en cuyo contexto ha de ser utilizado.

    Y es que, ¿hay algo más social, que el uso que hace la gente de algo?

  • ¡Que me compres, leche!

    ¡Que me compres, leche!

    El mundo de la creatividad publicitaria es un sector al que con demasiada frecuencia se intenta menospreciar, devaluar y poner en duda su función. Pero no hay nada como la ausencia de algo para que se note el enorme vacío que, ese algo, deja tras de sí. Éste es el caso de la campaña que “Nueva Rumasa” hace en televisión.Yo entiendo que si lo que se pretende es transmitir una información con el fin de persuadir a un target, lo lógico es contratar a profesionales que se dediquen  a ello.

    El problema surge cuando quien decide hacer la campaña es uno de esos hombres de negocios, hechos a si mismos, que suelen tener la falsa impresión de que, ellos y sólo ellos,  se bastan y sobran para dirigir todos los ámbitos de su compañía, incluyendo, como no, el de la publicidad.Gestionar una marca no es algo sencillo, y si no se hace de forma adecuada es muy fácil transmitir un mensaje erróneo y muy alejado de lo que en un principio se pretendía transmitir. Además, el daño causado por una mala campaña, cuesta mucho tiempo y dinero resarcirlo.

    Nueva Rumasa tendría que confiar más en quién se dedica profesionalmente a comunicar las ventajas y valores diferenciales de una empresa, y dejar de creer tanto en la iluminación divina que parece que es lo que les guía. Recurrir una y otra vez a una cruzada personal, trasnochada y quijotesca, que mantuvo Ruiz Mateos en su día con hacienda, no creo que sea buena idea como inshigt de nada. Que me venga una y otra vez la imagen de Ruiz Mateos disfrazado de superman, diciendo hasta el aburrimiento “¡Que te pego, leche!”, tampoco creo que sea algo que transmita mucha tranquilidad y confianza a los inversores que se supone, pretende captar.

    El trabajo de un publicitario consiste en traducir en términos creativos lo que la marca quiere transmitir a su target. Somos el link entre el plan de marketing y la gente, y conocemos como nadie el código que hay que utilizar para que sea efectiva la comunicación del mensaje entre ambos.Contratar espacios publicitarios para este tipos de campañas, es como si los contratasen para  insertar esquelas o tablones municipales en televisión, me parece descerebrado. Pero bueno, siempre puede echarle la culpa a Boyer de que no funcione la campaña.

    ¿Vosotros qué opináis?

  • Luk, soy tu target

    Luk, soy tu target

    Cuántas veces hemos deseado ser más altos, más fuertes y más guapos. Pero con el paso del tiempo vas descubriendo el bello arte de la aceptación de uno mismo, y que de donde no hay mata, no hay patata.

    De la misma manera me he topado a lo largo de toda mi carrera con bastantes directores de marketing y product managers que, al igual que hacen los papás con sus hijos, idealizan  a sus retoños. En este caso, el retoño más listo, más guapo y que mejor «me come», es su target. Con ello quiero decir que no siempre podemos elegir nuestro target ideal, ya que el consumidor es el que le acaba dando uso o desuso a nuestros productos y marcas.  Y  que muchas veces, quién acaba siendo el principal target de nuestro producto, es quien menos habíamos pensado en un principio.

    Inconscientemente, todo el mundo utilizamos sesgos autorreferenciales y prejuicios, a la hora de intentar empatizar y comprender a los demás. La experiencia, dos ojos y dos oídos bien abiertos, y una actitud «paidéica» a lo largo de toda la vida, harán que cada día afinemos más y más nuestro target, y nos demos cuenta que, en realidad, nuestro retoño es bajito, moreno y mas bien normalito.