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  • Luk, soy tu target

    Luk, soy tu target

    Cuántas veces hemos deseado ser más altos, más fuertes y más guapos. Pero con el paso del tiempo vas descubriendo el bello arte de la aceptación de uno mismo, y que de donde no hay mata, no hay patata.

    De la misma manera me he topado a lo largo de toda mi carrera con bastantes directores de marketing y product managers que, al igual que hacen los papás con sus hijos, idealizan  a sus retoños. En este caso, el retoño más listo, más guapo y que mejor «me come», es su target. Con ello quiero decir que no siempre podemos elegir nuestro target ideal, ya que el consumidor es el que le acaba dando uso o desuso a nuestros productos y marcas.  Y  que muchas veces, quién acaba siendo el principal target de nuestro producto, es quien menos habíamos pensado en un principio.

    Inconscientemente, todo el mundo utilizamos sesgos autorreferenciales y prejuicios, a la hora de intentar empatizar y comprender a los demás. La experiencia, dos ojos y dos oídos bien abiertos, y una actitud «paidéica» a lo largo de toda la vida, harán que cada día afinemos más y más nuestro target, y nos demos cuenta que, en realidad, nuestro retoño es bajito, moreno y mas bien normalito.

  • ¡No te vas a creer lo que he visto!

    ¡No te vas a creer lo que he visto!

    Ver un Flash Mob por la calle o en las noticias de la noche ya no resulta motivo de sorpresa prácticamente para nadie. Parece que cuando algo funciona en marketing debido a su novedad y originalidad, será copiado compulsamente, hasta que deje de ser novedoso. Esto siempre deja espacio para la creatividad, y a la capacidad de los equipos creativos de crear algo novedoso sobre un concepto o género ya manido.

    Aquí tenemos un ejemplo de cómo una buena idea con bajo presupuesto, puede llegar a tener muchísima notoriedad y viralidad. Los chicos de Improv Everywhere la han vuelto a liar con estos dos vídeos que, en la última semana han recibido más de dos millones de visitas.

    Así que, si te encuentras con Dar Vader y con la Princesa Leia en el metro, o a los cazafantasmas en la biblioteca, persiguiendo un espectro omnivagante de la clase cinco, no te preocupes. Estas ante lo último en Flash Mobs.

  • ¿Que trabajas en qué?

    ¿Que trabajas en qué?

    Cuál es nuestra profesión y en qué consiste parece algo bastante obvio para los que formamos parte del gremio de la publicidad, mas no es así. En cualquier momento en la que una anodina conversación de ascensor se torna más personal, nos topamos con la dificultad que tiene la gente para entender nuestro oficio.

    -¿Y, en qué trabajas majo?

    -Pues mire señora, trabajo en publicidad.

    -¿En publicidad? ¿Y qué haces?

    -…

    Pues eso señora, publicidad. Trabajo con los activos intangibles de las empresas que son clientes, intento reposicionar en la mente del consumidor una marca a través de una promesa racional o emocional, e intento influir en su decisión de compra, para que mi cliente venda más. Ésta sería una respuesta bastante representativa, a mi modo de ver, de en qué consiste nuestro trabajo, de no ser por que necesitaría toda una tarde y dos cafés, para que mi pobre vecina entendiese en qué consiste mi trabajo.

    -Pues hago publicidad señora.

    -¿Propaganda?

    -Eh… Si, eso. Hago propaganda.

  • Homo Consumens 2.0

    Homo Consumens 2.0

    Leía hace poco el lío con el que se ha encontrado Coca-Cola España por culpa de la famosa -por desgracia para ellos- promoción de Robertus para Fanta. De repente, una empresa del tamaño y la reputación de Coca-Cola, se ve luchando en el barro de los medios sociales con el cuchillo en la boca, cara a cara con un montón de participantes descontentos de su promoción.

    Más allá de valoraciones acerca de dicha promoción, si que veo una cosa muy importante, y que no se nos ha de pasar por alto a ningún profesional del marketing y la comunicación: El tipo de actitud que ha tenido el consumidor. Los participantes de la promoción no sólo no han aceptado la resolución, si no que han utilizado la influencia y el poder que saben que tienen en la red, para desacreditar la reputación de Coca-Cola, así como para cuestionar la transparencia de ésta.

    Hemos teorizado mucho sobre cómo ha de dialogar la marca con el consumidor en el entorno 2.0 pero, tal vez, el consumidor no esté preparado -o simplemente no quiera- para asumir un rol diferente al que ha tenido hasta ahora en su relación con una marca. La modernidad va siempre por delante de la capacidad del ser humano para asumirla, y en el caso de los medios sociales no es una excepción.

    No nos olvidemos que esos consumidores a los que ahora les ofrecemos la posibilidad de poder participar y formar parte activa de nuestras marcas, son los mismos consumidores que se meten en las cajas rápidas con más de diez artículos, se conectan a Internet por el Wifi del vecino, o van a devolver una camisa después de haberla llevado una vez.

    Y lo mejor de todo, es que nadie les va a decir nada, porque el cliente siempre tiene la razón.

  • Un pequeño paso

    Un pequeño paso

    Hoy no es un día particularmente distinto a otros. Me he levantado, he desayunado y he ido a trabajar como todos los días. Me he cruzado prácticamente con la misma gente con la que me crucé ayer, los mismos rostros en el ascensor que se apresura por hacer llegar a tiempo a sus viajeros verticales. Un día de julio de lo más normal de no ser por una cosa. Hoy comienzo mi andadura como bloguero.

    Todos los días se crean miles y miles y miles de blogs con mas o menos tino, pero cuando entre esos miles se encuentra el tuyo la cosa cambia. Hoy paso de ser un vehemente consumidor de blogs desde el otro lado de la barrera, a ser quien se expone ante todos vosotros. Exponer todo lo que pienso, lo que siento y opino. Exponerme a gustar o no gustar, a ser juzgado… para mi ha supuesto un enorme esfuerzo siendo una persona tímida como soy, pero bueno, aquí estoy.

    Espero sinceramente que todo lo que aquí publique sea de vuestro interés, y  que éste sea el comienzo de un largo camino junto a vosotros. Este es sin duda, mi pequeño paso…