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  • Sin cuchillos se vive mejor

    Sin cuchillos se vive mejor

    La campaña «No knives, better lives», se lanzó en junio de 2009 en Escocia con objeto de concienciar a la población sobre los peligros de portar un arma blanca. Desde entonces se han ido sucediendo distintas piezas publicitarias, siendo esta la última.

    Una impresionante dirección de arte que, utilizando una sorprendente mezcla de stop-motion y grafitti, sirve como key visual de este spot que sin duda, no pasa desapercibido. Éste es otro de esos pequeños tesoros creativos con los que de vez en cuando nos encontramos.

  • La realidad aumentada de Audi

    La realidad aumentada de Audi

    Poco a poco, la realidad aumentada va introduciéndose  en la cotidianidad en nuestras vidas. Aplicaciones para iPhone y smarts phones que utilizan esta tecnología, van abriendo paulatinamente camino a lo que en un futuro será un modelo de soporte publicitario habitual para todos nosotros.

    En este caso, Audi ha realizado un sorprendente y espectacular calendario de realidad aumentada. Mediante una APP para iPhone, se pueden ver todas las sorpresas que el calendario esconde.

  • Let my fire

    Let my fire

    Tres cortos de lo que se supone, será una campaña viral de Burn en la red. Merece la pena perder un ratito en verlos. Son una de esas pequeñas joyitas que, de vez en cuando, crea la publicidad.

  • ¡Que me compres, leche!

    ¡Que me compres, leche!

    El mundo de la creatividad publicitaria es un sector al que con demasiada frecuencia se intenta menospreciar, devaluar y poner en duda su función. Pero no hay nada como la ausencia de algo para que se note el enorme vacío que, ese algo, deja tras de sí. Éste es el caso de la campaña que “Nueva Rumasa” hace en televisión.Yo entiendo que si lo que se pretende es transmitir una información con el fin de persuadir a un target, lo lógico es contratar a profesionales que se dediquen  a ello.

    El problema surge cuando quien decide hacer la campaña es uno de esos hombres de negocios, hechos a si mismos, que suelen tener la falsa impresión de que, ellos y sólo ellos,  se bastan y sobran para dirigir todos los ámbitos de su compañía, incluyendo, como no, el de la publicidad.Gestionar una marca no es algo sencillo, y si no se hace de forma adecuada es muy fácil transmitir un mensaje erróneo y muy alejado de lo que en un principio se pretendía transmitir. Además, el daño causado por una mala campaña, cuesta mucho tiempo y dinero resarcirlo.

    Nueva Rumasa tendría que confiar más en quién se dedica profesionalmente a comunicar las ventajas y valores diferenciales de una empresa, y dejar de creer tanto en la iluminación divina que parece que es lo que les guía. Recurrir una y otra vez a una cruzada personal, trasnochada y quijotesca, que mantuvo Ruiz Mateos en su día con hacienda, no creo que sea buena idea como inshigt de nada. Que me venga una y otra vez la imagen de Ruiz Mateos disfrazado de superman, diciendo hasta el aburrimiento “¡Que te pego, leche!”, tampoco creo que sea algo que transmita mucha tranquilidad y confianza a los inversores que se supone, pretende captar.

    El trabajo de un publicitario consiste en traducir en términos creativos lo que la marca quiere transmitir a su target. Somos el link entre el plan de marketing y la gente, y conocemos como nadie el código que hay que utilizar para que sea efectiva la comunicación del mensaje entre ambos.Contratar espacios publicitarios para este tipos de campañas, es como si los contratasen para  insertar esquelas o tablones municipales en televisión, me parece descerebrado. Pero bueno, siempre puede echarle la culpa a Boyer de que no funcione la campaña.

    ¿Vosotros qué opináis?

  • «No le digas a mi madre que trabajo en publicidad. Ella piensa que soy pianista en un burdel»

    «No le digas a mi madre que trabajo en publicidad. Ella piensa que soy pianista en un burdel»

    Con este sorprendente título, Jackes Séguéla sorprendió a propios y extraños del mundo de la publicidad. Fiel a su espíritu rebelde y transgresor, siempre mostró un gran admiración por Bill Bernbach, hecho que queda constantemente reflejado en el libro. Jacckes Ségéla es en la actualidad vicepresidente y director general creativo de la mayor agencia de publicidad europea, Euro RSCG.

    Reconozco que, personalmente, es un libro que me ha marcado en mi carrera, siendo el nombre de mi blog un pequeño homenaje a Séguéla.

    Sin duda os recomiendo «No le digas a mi madre que trabajo en publicidad. Ella piensa que soy pianista en un burdel», a los que querais conocer un poquito más el mundo publicitario.