El mundo de la creatividad publicitaria es un sector al que con demasiada frecuencia se intenta menospreciar, devaluar y poner en duda su función. Pero no hay nada como la ausencia de algo para que se note el enorme vacío que, ese algo, deja tras de sí. Éste es el caso de la campaña que “Nueva Rumasa” hace en televisión.Yo entiendo que si lo que se pretende es transmitir una información con el fin de persuadir a un target, lo lógico es contratar a profesionales que se dediquen a ello.
El problema surge cuando quien decide hacer la campaña es uno de esos hombres de negocios, hechos a si mismos, que suelen tener la falsa impresión de que, ellos y sólo ellos, se bastan y sobran para dirigir todos los ámbitos de su compañía, incluyendo, como no, el de la publicidad.Gestionar una marca no es algo sencillo, y si no se hace de forma adecuada es muy fácil transmitir un mensaje erróneo y muy alejado de lo que en un principio se pretendía transmitir. Además, el daño causado por una mala campaña, cuesta mucho tiempo y dinero resarcirlo.
Nueva Rumasa tendría que confiar más en quién se dedica profesionalmente a comunicar las ventajas y valores diferenciales de una empresa, y dejar de creer tanto en la iluminación divina que parece que es lo que les guía. Recurrir una y otra vez a una cruzada personal, trasnochada y quijotesca, que mantuvo Ruiz Mateos en su día con hacienda, no creo que sea buena idea como inshigt de nada. Que me venga una y otra vez la imagen de Ruiz Mateos disfrazado de superman, diciendo hasta el aburrimiento “¡Que te pego, leche!”, tampoco creo que sea algo que transmita mucha tranquilidad y confianza a los inversores que se supone, pretende captar.
El trabajo de un publicitario consiste en traducir en términos creativos lo que la marca quiere transmitir a su target. Somos el link entre el plan de marketing y la gente, y conocemos como nadie el código que hay que utilizar para que sea efectiva la comunicación del mensaje entre ambos.Contratar espacios publicitarios para este tipos de campañas, es como si los contratasen para insertar esquelas o tablones municipales en televisión, me parece descerebrado. Pero bueno, siempre puede echarle la culpa a Boyer de que no funcione la campaña.
¿Vosotros qué opináis?