Ir al baño en un pub un sábado por la noche se ha convertido en un deporte de riesgo. Y no me refiero al hecho de tener que sortear los rastros etílicos de los excesos que han terminado en incontinencia fuera de los retretes. Me refiero a que, en cualquier momento, en cualquier baño del universo nocturno, te puedes topar con un impactante «ambient de seguridad vial» que haga que no vuelvas a pisar el servicio de un bar durante el próximo quinquenio.
Este es el caso de los pobres que han sido víctimas de Pub Loo Shocker, la última campaña realizada por el Department of Transportation británico en los baños de locales nocturnos de Londres. La instalación, obra de Leo Burnett London, que roza el límite de la tolerancia cardíaca del ser humano, pretende concienciar sobre el peligro que supone beber y conducir a la vez.
Que digo yo: Quizá sea hora de comenzar a realizar campañas previniendo del susto que te puedes llevar a consecuencia de otras campañas con cámara oculta instaladas en los baños. Por que, yo no sé vosotros: Pero yo no he vuelto a entrar a un baño de la misma manera después de ver esto…





